El rastro de una lágrima que marcó el camino por el que te fuiste, me dajste aquí sola, esperandote, sabiendo que nunca ibas a venir. El rastro de mis lágrimas que marcaron cicatrices en mi, en mi corazón, en tu recuerdo. Tal como romper una foto, si no pierdes los pedazos, en cualquier momento puedes volver a pegarla, aun sabiendo que quedará una marca, la foto nunca perderá la imagen. Yo guardé los pedazos de este amor, los pegué de nuevo, lo armé como se arma un rompecabezas, hasta que me di cuenta, que faltaba una pieza.
Tu corazón.