miércoles, 17 de noviembre de 2010

l'amour.


¿Por qué será que le damos tanta importancia al amor?, sí, al amor.


Muchos escritores afirman que ya el amor se esfumó de la tierra, que nos olvidamos de los detalles y que nos dimos por vencidos con todo lo relacionado al amor, ellos afirman que le damos tan poca importancia al amor que nos terminamos olvidando de él porque estamos muy ocupados en nuestros propios asuntos.

Sin embargo, opino que es todo lo contrario, de hecho, le damos demasiada importancia al amor, incluso tanto, que terminamos arruinandolo todo.
Nos preocupamos por tener este amor de películas, combinado con historia de cuentos de hadas, que nos olvidamos del verdadero amor.
Nos olvidamos que el amor no es siempre felicidad, sino que también hay peleas y discuciones.
Nos olvidamos que los verdaderos de detalles no son los mas extravagantes y lujosos, sino los más simples y desinterasados.
Y nos olvidamos que el amor ideal no es el que muestran las películas, sino el que sobrevive las peores caídes y los más duros aterrizajes.

Le damos tanta importancia al amor ideal, que nos olvidamos del amor real.
Le damos tanta importancia al amor, que terminamos olvidandonos del mismo amor,
ya que al final preferimos aparentar felicidad, cuando no la sentimos.

En mi opinión, si talvez dejaramos de darle tanta importancia a algo que nació con nosotros, y que algún día llegará para sorprendernos, no seriamos tan desdichados.
Si dejaramos que nos enamore un simple flor, y que los besos nos sepan a dulzura, si en verdad pudieramos hacer eso, el amor volvería de vuelta, no nos guardaría rencores, y haría lo que él hace mejor,

sorprendernos.


Claudia.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Cartas al desamor.

Tengo un corazón roto.

He llamado al mecánico,
para que repare las difíciles mecánicas de sonreir.

Le he dicho a la vieja vecina,
que cosa las heridas que dejan las lágrimas.

He visitado doctores,
para que rellenen los espacios de un corazón vacío.

Le he dicho al heladero,
que me de un helado con sabor a besos.

Le advertí a mi corazón,
que no te escribieras cartas de amor,
que tú no vas a contestar.

Y le dije a un niño en el parque,
que me regalara una curita sin castigos,
para pegarme el corazón.

Por esa y muchas razones,
yo hoy me aleje de lo común,
y le escribí a nuestro cliente más frecuente,
le escribí una carta al desamor.



domingo, 14 de noviembre de 2010

Peter Pan.


Y así luego de tanto esperar.

Todos alguna vez tenemos ese inmenso deseo por crecer, si así es, crecer.
Cuando estabamos en pre-escolar, queriamos ser los niños grandes, queriamos usar ropa de niñogrande, usar cubierto de niño grande.
Cuando llegabamos a primer grado, queriamos estar en cuarto grado, queriamos dejar de jugar con Barbies, pintarnos las uñas y usar maquillaje.
Luego, después de muchos años, llegabamos a 7mo, ya nos sentiamos grandes, usabamos tacones, maquillaje y las barbies nos parecían una pérdida de tiempo.
Luego siguen pasando los años y nuestra vida gira en torno al celular, la computadora, las amigas, la ropa y obviamente, los novios.
Pero sin importar la situación, queremos seguir creciendo, queremos ir a la universidad, porque ya estamos cansados del colegio. Queremos decidir una carrera porque ya estamos hartos de la matemática o la historia. Queremos irnos de la casa porque ya estamos cansados de las absurdas reglas de nuestros papás, y así seguimos y seguimos.

No nos damos cuenta que ser adultos no tiene ningún beneficio. Los adultos vivien en un mundo donde el amor por el dinero sobrepasa el amor por la vida, un mundo donde los pequeños detalles se vuelven insignificantes, un mundo donde la apariencia lo mueve todo, incluso el amor.
Los adultos viven en un mundo donde se olvidan los sueños y los proyectos de vida, un mundo donde no se rie ni se llora, en un mundo donde es necesario sonreir cuando no quieres, mentir para proteguer a los demás, aparentar cuando sabes que te mienten, un mundo donde se pierde la honestidad, hasta con uno mismo.
Los adultos viven en un mundo lleno de tareas y responsabilidades, cubiertas por más tareas y responsabilidades, un mundo donde es mas facil llegar al sol, que estar en paz. Un mundo donde es necesario llevarte a todos por delante para sobrevivir, donde tu carro, tu casa y tu ropa definen lo que puedes, o no, hacer.
Todos tenemos esa mala idea del mundo adulto, pensamos en un mundo donde creamos nuestras propias reglas, donde podemos hacer lo que queramos, un mundo lleno de beneficios al que los niños no pueden entrar. Pero no, la idea del mundo adulto, es bastante errada, en ese mundo las reglas las pone el dinero, la avaricia y la apariencia.
No entiendo cual es nuetro afán por crecer, es absurdo.
Yo no se ustedes, pero yo no quiero crecer.

Claudia.


lunes, 8 de noviembre de 2010

La Pascualina que nunca llené y que todas tuvimos.

Bueno ya tenía algunas ideas para lo que sería mi primer entrada en este no tan nuevo, pero varias veces modificado, blog. Luego de pensar me parecio un poco sin sentido empezar a hablar de muchas cosas sin explicar primero de que se trataría este blog.
Supongo que no tengo un tema muy definido para este "espacio" (no suelo repetir palabras), pero espero les guste lo que sea que mis dedos escriban en esta entrada.
Desde que soy pequeña he querido tener un diario, algo asi como una mezcla de niña con ideas ocultas y un poco de Ana Frank, sin tomar en cuenta el hecho de que ella se ocultaba de la policía Alemana, pero lo único que lograba conseguir era un estante lleno de agendas Pascualina, cuyas páginas, completamente vacías, se quedaban esperando que yo, con solo 7 años, escribiera fascinantes historias como mi mente deseaba, pero como ya deben saber, eso NUNCA sucedió. Solo escribía la primera semana, como es de esperarse, y luego poco a poco lo abandonaba y mis estantes se iban colmando de todas las ediciones de Pascualina.
Ahora, 8 años después de mis recuerdos "pascualinosos" comenzaré este blog, algo así como para retomar mis Pascualinas vacías y supongo también para expresar mis ideas, no siempre muy inteligentes, pero bueno, ideas son ideas.
Decidí llamar a este blog, mi nuevo diario, "Fuera de Serie", el nombre surgió de un recorte de una de las ediciones de la reviste VOGUE, estaba buscando recortes para un collage y en una de las páginas resaltaba este título en letras cursivas, lo recorté y lo puse en mi corcho (a donde van a parar todos los recortes, volantes, fotos y cualquier porqueria linda que me encuentre), bueno como les seguia diciendo (lo siento, tiendo a perder el hilo de las conversaciones bastante rápido) un día de estos en los que hibernaba en mi cuarto, observaba el recorte y saqué un conclusión de este título, ok FUERA DE SERIE, en su definicion es algo extraño, raro, que no se ve todos los dias, algo diferente del montón, diferente bien por ser un error o con un propósito específico, y entendí, todos somos "fuera de serie", no somos iguales y por mas que tratemos (supongo habrá gente lo suficientemente estúpida como para tratar parecerse a alguien) y por eso decidí llamar a mi "diario" con este nombre. Es un blog fuera de serie.
PD: Me disculpo de antemano por cualquier error, o mejor dicho HORROR, ortográfico, falta de ascentos e ideas, talvez no ofensivas, pero un poco tontas para algunos. Espero les guste este (no sé muy bien como llamarlo) diario/blog/"espacio"/red social/etc etc etc.


Claudia.